LO ÚLTIMO ES DEJAR DE FOTOGRAFIAR

12/07/2018

    Cuando eres fotógrafo profesional y estás en pleno desarrollo de tu actividad, te centras en conseguir las fotos que se te han encargado. Te centras en eso, pero no te olvidas de lo demás, siempre se aprovecha cualquier instante para fotografiar cualquier otra cosa destacable o curiosa, al fin y al cabo, tu trabajo es fotografiar. 

 

    Hace un par de días os hablaba sobre fotografía deportiva, y lo que pienso que debe ser un buen trabajo en esta materia. Desde que comenzó el mundial, cada partido ha ido dejando fotos realmente espectaculares. Conforme se acerca la final, la tensión y los nervios en cada encuentro aumentan, y cualquier jugada de un partido puede desencadenar una cascada de emociones en la afición y propios jugadores. Sobre el terreno de juego, cientos de fotógrafos cubren desde casi todos los ángulos posibles estos momentos. Cada uno sabe muy bien lo que tiene que hacer. Fotografiar. (Sí, lo vuelvo a recalcar)

 

    Dicho así parece fácil, pero mientras nosotros vemos un partido cómodamente en el sofá de nuestra casa, ellos están manejando dos, tres o cuatro cámaras, fotografiando, descargando fotos simultáneamente para enviarlas desde el portátil, trabajando sin parar desde antes del partido, durante y tras acabar éste. Ya quizás no parece tan fácil su trabajo. 

 

    Y por si fuera poco, a veces se viven situaciones que "complican" un poco mas todo éste trabajo, o al menos diría, que lo hace único. 

 

 

    Ayer durante la semifinal del Mundial que jugaban Croacia - Inglaterra, tras culminar el gol en la prórroga que ponía a los Croatas en la final, la celebración se les fue tanto de las manos que acabaron arrollando a un fotógrafo que se encontraba en uno de las esquinas. Seguro que no estaba en sus planes recibir una melé con tantos jugadores tirándose prácticamente encima suya, pero lo que si tuvo claro era que debía seguir fotografiando aquello. 

 

    Con casi treinta años de carrera a sus espaldas y cuatro mundiales, Yuri Cortez, que así se llama el protagonista involuntario de la jornada de ayer, ya tenía la cámara en la mano cuando se vió venir aquello. Con una sonrisa de oreja a oreja, mientras disparaba la cámara sabía que se volvería a casa con unas fotos únicas del partido y una bonita experiencia que contar.

 

    Con toda ésta mini historia que ya ha recorrido medio mundo, quiero destacar la profesionalidad de los fotógrafos, cuyo trabajo es fotografiar (Tercera vez que lo remarco). La mayor parte del tiempo es un trabajo amable, te diviertes haciéndolo, pero en muchas otras ocasiones, las circunstancias y el entorno hacen que fotografiar sea duro y desagradable.

 

    Del mismo modo que el movimiento se demuestra andando, la profesionalidad en éste trabajo se demuestra fotografiando. 

 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Please reload

  • Instagram - White Circle
  • Facebook - White Circle
  • Vimeo - White Circle
  • YouTube - White Circle
  • Twitter Clean
Búsqueda por etiquetas
Entradas Recientes

30/11/2018

03/09/2018

Please reload

Sígueme
Please reload

© Fotografía Santiago Molina · SEVILLA · 2018

 

INFO@FOTOSANTIAGOMOLINA.COM · 636 30 32 65

  • Instagram - White Circle
  • Facebook - White Circle
  • LinkedIn - White Circle